Una marca es una decisión de negocio antes de ser una decisión de diseño.
Si la empresa no puede decir para quién es, por qué importa y qué quiere que las personas hagan después, un logotipo nuevo no resolverá el problema.
El buen trabajo de marca comienza antes del diseño. Pregunta en qué quiere convertirse la empresa, de dónde deben venir los ingresos, qué debe creer el cliente y qué puede prometer el negocio con honestidad.
El diseño da una forma visible a esas decisiones. Puede hacer que la empresa sea más fácil de reconocer y confiar, pero solo después de aclarar la posición. Primero la decisión. Después, hacerla hermosa.



